martes, 25 de agosto de 2015

Los Inocentes

Los inocentes abren los ojos de par en par.
Se ríen de cosas simples y no piden demasiado.
No saben traicionar, no esperan ser traicionados.

Los inocentes se dan, se ofrecen, se vuelven a dar.
Ellos creen que el ayer se queda en el olvido
y por eso tratan de amasar nuevamente el pan.

A veces lloran lloran porque no pueden comprender
que siempre hay un final para todas las cosas.

Se desesperan desesperan desesperan
por que el mañana se les vino encima
cuando hoy apenas empezaban.

Los inocentes se refugian en miradas transparentes,
heredan las madrugadas y hacen llover melancolía.
Entonces se cubren con sus propias alas.

A los inocentes les duele de a ratos el corazón.
No tienen cura pero tienen esperanzas.
Saben que no están solos.

Cuando mueren, los inocentes no van al cielo.
Ellos prefieren ir a las flores.

No hay comentarios:

Publicar un comentario